Además de las propiedades físicas del vídeo, existen diversos factores que inciden en la eficiencia del codificador y, en definitiva, en la experiencia del usuario al reproducir el vídeo. Existen dos factores que afectan de forma significativa al proceso de codificación: la calidad de la fuente y el movimiento entre fotogramas
Usted determina la calidad de la fuente de vídeo desde el momento en que presiona el botón de grabación de la cámara. A continuación se ofrecen algunas directrices para obtener una fuente de vídeo de alta calidad y maximizar la calidad en el resultado final una vez comprimido el vídeo.
Utilice un trípode para reducir los movimientos de la cámara. Si la cámara no está fija, la mayor parte de las imágenes estarán movidas, lo que provoca que exista un alto porcentaje de cambio de los píxeles de un fotograma a otro. Cuando la cámara está fija, se reduce el número de píxeles que cambian de un fotograma a otro, lo que ofrece una mayor calidad con velocidades de compresión altas (velocidades de datos bajas).
Utilice técnicas de iluminación adecuadas. Una cámara de alta calidad colocada sobre un trípode puede proporcionar una imagen de baja calidad si no hay suficiente luz. Los filtros de baja luminosidad o de ganancia de luz producen ruido de vídeo en la imagen. Este ruido es diferente en cada fotograma del vídeo, lo que dificulta que el codificador pueda comprimir el archivo con una calidad aceptable. Puede que tenga que utilizar o superar la velocidad de datos máxima para compensar el ruido de vídeo.
Utilice la mejor cámara posible. Las cámaras de baja calidad (particularmente las dirigidas al mercado doméstico que graban una señal analógica en cinta magnética, como VHS, Hi-8, etc.) generan mucho ruido de vídeo analógico. Las cámaras fotográficas digitales en modo de película ofrecen una calidad limitada y normalmente producen clips de vídeo con mucho ruido. Aunque la cámara se coloque sobre un trípode y haya una excelente iluminación, producirá ruido.
Aproveche al máximo las posibilidades del material de que dispone. Las cámaras digitales de alta calidad, las cámaras de vídeo digital Betacam y las cámaras de película de 35 mm ofrecen una imagen clara si la escena está bien iluminada y la cámara se sitúa sobre un trípode. Esta situación es la que ofrece la mejor velocidad de compresión y permite reducir la velocidad de datos manteniendo una excelente calidad. No obstante, puede que no tenga acceso a un equipo profesional, a un trípode y a unas condiciones de iluminación excelentes. En cualquier caso, recuerde lo siguiente: cuanto mayor sea la calidad de la fuente de vídeo y menor sea el ruido de dicha fuente, menor será la velocidad de datos necesaria para ofrecer un archivo de reproducción de calidad.
Siempre que sea posible, comprima los archivos desde su estado no comprimido. Si convierte un formato de vídeo digital precomprimido al formato FLV, el codificador anterior puede introducir ruido de vídeo. El primer compresor ya ha aplicado su algoritmo de codificación al vídeo y ha reducido su calidad, su tamaño de fotograma y su velocidad. Puede que además haya introducido sus propias irregularidades y ruidos digitales. Este ruido adicional afecta al proceso de codificación de FLV y puede exigir una velocidad de datos superior para reproducir un archivo de buena calidad.
El movimiento de los fotogramas es otro factor que debe tenerse en cuenta en la fórmula de codificación. Dicho movimiento es el porcentaje de píxeles que cambian de un fotograma a otro. Este cambio puede ser el resultado del movimiento de una persona o un objeto, de efectos de la cámara o de efectos de postproducción como los siguientes:
Cuanto mayor es el movimiento en un clip de vídeo, mayor es la cantidad de información que tiene que comprimir el codificador. Si el clip no incluye prácticamente movimiento (como un vídeo de una persona que habla sentada en una mesa, por ejemplo) no habrá mucho cambio de píxeles de un fotograma a otro. El compresor de vídeo utiliza un método de eliminación de fotogramas y luego codifica una serie de fotogramas sin compresión alguna. Estos fotogramas sin compresión, denominados fotogramas clave, se utilizan para calcular y "recrear" los fotogramas que faltan durante la reproducción.
Al codificar vídeo bajo demanda, deberá encontrar el equilibrio entre una serie de factores, como la cantidad de movimiento que contiene el vídeo, el tamaño de archivo, el ancho de banda de destino, la velocidad de fotogramas, el intervalo de fotograma clave y las dimensiones en píxeles del vídeo.
Puede especificar valores para algunos factores al codificar Flash Video. Algunos de estos parámetros de configuración se describen en términos generales en esta sección; para obtener detalles técnicos sobre algunos de los parámetros restantes, consulte Información técnica sobre estándares de vídeo.
Para obtener información detallada sobre valores específicos para los diversos parámetros de configuración, consulte el artículo Best Practices for Encoding Flash Video* (recomendaciones para la codificación de Flash Video) incluido en el Centro de desarrollo de Macromedia. Este artículo proporciona una tabla de parámetros recomendados*.
A continuación se enumeran algunas directrices que debe seguir al comprimir vídeo como Flash Video para publicarlo en Internet.
La velocidad es la cantidad de datos transferidos por segundo. Al codificar Flash Video, se especifica una velocidad para la codificación. Elija una velocidad adecuada para la audiencia; por ejemplo, si es probable que la mayoría de los visitantes utilicen módems de 56 Kbps, no publique vídeo codificado a una velocidad de 2 Mbps.
Flash Video se codifica como una secuencia de fotogramas clave (imágenes de fotogramas completos sin comprimir tomadas del vídeo a intervalos regulares), cada uno de los cuales va seguido de información sobre cómo cambiar los píxeles del fotograma clave para generar fotogramas delta entre dicho fotograma clave y el siguiente. Durante la reproducción, el codificador recrea los fotogramas delta basándose en los fotogramas clave.
El intervalo de fotograma clave es el número de fotogramas delta entre fotogramas clave. Cuanto mayor es el intervalo entre fotogramas clave, mayor dificultad encontrará el descodificador para recrear los fotogramas que faltan. Asimismo, si el intervalo de fotograma clave es demasiado grande, puede que no disponga de una velocidad de datos suficiente para comprimir y transmitir los bits de datos. Por consiguiente, un clip de vídeo con mucho movimiento y un intervalo de fotograma clave largo provocará una percepción de calidad inferior.
Con Flash Video, los fotogramas clave son especialmente importantes si su enfoque de presentación ofrece una función de búsqueda (seek) y arrastre (scrub) que permita al usuario avanzar el flujo durante la reproducción. (Para permitir la búsqueda y desplazamiento en un vídeo, debe proporcionar el vídeo en flujo con Flash Media Server o Flash Video Streaming Service.)