

| Mire. Mire con atención. Piense. Piense nuevamente. En el mundo del arte digital, la primera ojeada no siempre muestra la totalidad de la obra. Y, a menudo, las primeras impresiones pueden cambiar. Este mundo se encuentra a medio camino entre los sueños y la realidad y se crea con una combinación interdependiente de tecnología punta e imaginación humana. |
| Artistas digitales de la talla de Jean-François Rauzier, afincado en París (Francia), y Maggie Taylor, residente en Gainesville (Florida), son habitantes, unas veces tranquilos y otras irrefrenables, de este mundo. Rauzier crea amplios panoramas salpicados de sorpresas y diminutos detalles. Taylor realiza retratos inquietantes y paisajes de ensueño a partir de imágenes digitales y de objetos que encuentra. Ambos pasan incontables horas tras el ruido y los destellos de la pantalla del ordenador. | Colocan y unen capas y juegan con el color con Adobe Photoshop, para, lentamente, poder hacer realidad las complejas ideas que bullen en sus cabezas.
Rauzier y Taylor siguen sus caminos únicos hacia la creatividad, pero cada uno va cargado con su justa carga de giros, características y sorpresas. |