Adobe Magazine para profesionales creativos
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El apartamento está vacío. Un hombre silencioso aparece en un sofá. Se levanta del sofá, dejando un clon detrás de él, y camina hacia a un teclado cercano. Otro clon se separa y se acerca al piano de la otra punta de la habitación, donde empieza a tocar las notas lentas de “Cactusflower”, el dulce y melodioso single de John Gold. Un breve fragmento de un vídeo sencillo y fascinante cuya grabación costó menos de 5.000 dólares.

De repente, la banda de un sólo hombre vuelve a cambiar. Es un tema que el director y gurú de Adobe Premiere Pro Jacob Rosenberg conoce a la perfección. De alguna manera, ha encontrado el delicado equilibrio entre el control creativo, los procesos eficaces y unas ganancias aceptables en la filmación de películas; al tiempo que ofrece a sus clientes unos resultados de la mayor calidad posible que se pueda imaginar. En esta entrevista, Jacob nos ilustra sobre sus experiencias, filosofías y procesos.

A finales de los 80 y principios de los 90, empecé a filmar vídeos sobre skaters. Cuando terminé la escuela de cine, mis contactos eran artistas que estaban rodando videoclips, así que me contrataron para dirigirlos. Desde ese momento, he intentado mantenerme ocupado y al día en las técnicas y la tecnología. Me fui un poco por las ramas con la tecnología en 2002 y 2003, y tuvo como resultado una amplia educación en alta definición y una gran cantidad de vídeos de formación para el software de Adobe.

¿Cómo hizo la transición de los vídeos musicales y de skaters a una cartera de clientes más amplia?
Quería hacer un trabajo de gran calidad por un precio razonable.

¿Así que es un tipo generoso?
Hay algunos directores de cine que están en la categoría de los presupuestos desorbitados. Pero, como mi presupuesto es más económico, puedo trabajar para una cartera más amplia de clientes. Si cobráramos más, no tendríamos un grupo tan diversificado.

La verdad es que si los gastos estructurales son adecuados y la empresa no genera gastos adicionales, no tienes que cobrar una cantidad tan elevada.

Ha hablado en plural. ¿Supongo que ya no trabaja solo?
Tras muchos años como director autónomo estableciendo conexiones con directores afines a mi pensamiento, hace poco me invitaron a ser socio de una nueva empresa, Bandito Brothers. Se basa en una mentalidad común acerca de la filmación de películas, la producción comercial y la postproducción apasionadas. Nos permite trabajar rápido y con una gran cantidad de profundidad de grabación; y entregar un producto final excelente.