¿Qué es la producción de video? Guía para principiantes.

Te damos la bienvenida a esta guía de producción de video para principiantes de Adobe. A través de sus diferentes secciones, aprenderemos qué es exactamente la producción de video y cubriremos los aspectos más importantes que deberás tener en cuenta a la hora de trabajar con cualquier tipo de video, sin importar tu nivel de conocimiento.

Brocha frente a un micrófono

¿Qué es la producción de video?

 

La producción de video es el serial de procesos necesarios para obtener un video de cualquier tipo, desde los videos publicados en las redes sociales o portales como YouTube hasta videos musicales, anuncios, cortos e incluso películas y seriales. Estos procesos se inician con una idea y pasan, en mayor o menor medida, por los tres subprocesos básicos de la producción: preproducción, producción y posproducción. A estos tres pilares se agregan la promoción y difusión para que los videos resultantes lleguen al público.

 

Todos los videos que vemos a diario en nuestras televisiones, computadoras, móviles o incluso en la vía pública pasaron por estos procesos de producción. Además, gracias a la amplia gama de software disponible para cubrir cada uno de los pasos de los procesos mencionados, la producción de video está al alcance de cualquier persona que cuente con una computadora o incluso un dispositivo móvil.

 

El proceso empieza mucho antes del rodaje, con la concepción de la idea del video y la elaboración del guion gráfico (o storyboard). Todo tiene que estar a punto antes de empezar a grabar el video: guion, localizaciones, actores, vestuario… Luego ya vendrá la grabación, o la producción propiamente dicha, seguida de la posproducción, que va destinada a editar el video y a elaborar el producto final.

 

Posteriormente hablaremos con más detalle sobre las tres fases de producción de videos.

Tocando el micrófono con los dedos

La historia de la producción de video.

 

La producción de video marcó el desarrollo de la sociedad y la cultura modernas. El cine cambió radicalmente la forma de contar historias, y pasó de centrarse en la palabra e imágenes fijas, a través de la prensa, los libros y la radio, a complementarla con imágenes en movimiento. Poco después apareció la televisión, que fue evolucionando a pasos agigantados hasta convertirse en un elemento prácticamente imprescindible en todos los hogares. El número de canales siguió aumentando progresivamente y llegaron innovaciones como la televisión por satélite e incluso la televisión a la carta.

 

Las computadoras personales siguieron la misma ruta y en la década de los 90 empezó el bum multimedia. Era cuestión de tiempo que la televisión y las computadoras cruzaran sus destinos, y la aparición de Internet hizo que los productores de video tradicionales, normalmente asociados a compañías profesionales, se lanzaran a llenar la red de videos.

 

La rápida evolución tecnológica inundó el mercado con productos cada vez más poderosos y accesibles al gran público y, una vez que los teléfonos móviles se convirtieron en computadoras de mano con acceso a Internet, se abrieron las puertas de la producción de video para todo aquel que estuviera interesado.

Rompiendo una papa frente al micrófono

Hoy en día, los contenidos de video alcanzaron una popularidad nunca vista gracias, sobre todo, a las redes sociales y los portales especializados en compartir videos. La producción de video ya no se limita a los profesionales y a los medios tradicionales, ya que cada vez más gente se interesa en producir videos de todo tipo, ya sea para crear contenido para sus canales de YouTube o Twitch, un videoclip para su grupo de música, cortos o incluso películas.

 

Todo esto fue posible gracias a la amplia gama de programas disponibles para todas las necesidades y niveles, que hace asequible la producción de video a cualquiera que disponga de una computadora o un dispositivo móvil. Además, la infinidad de recursos en línea se adapta a todos los niveles para que cualquiera pueda iniciarse en el mundo de la producción de video, tanto a nivel personal como profesional.

Gotas de agua caen sobre los charcos

Los cinco estilos de video más comunes.

 

Todo video nace de una idea original, y partir de esta hay un serial de pasos fundamentales para que el resultado final se adapte a nuestras necesidades.

 

Dependiendo del tipo de video, necesitaremos una historia o un guion que será la base del storyboard que, a su vez, servirá de referencia para los distintos planos cinematográficos y secuencias que queremos grabar. Además, necesitaremos pensar en aspectos económicos, si tenemos que alquilar equipo o contratar a técnicos o actores, o en las localizaciones cuando se requieran, por ejemplo.

 

Una vez que completemos la grabación, será cuando entren en escena los distintos programas que nos permitirán editar nuestros videos. A lo largo del proceso emplearemos una gran variedad de programas como Adobe Photoshop, Adobe Lightroom, Adobe Express, Adobe Premiere Pro, Adobe Animate o, en el caso de la posproducción, Adobe After Effects.

 

Hablaremos de todos estos pasos más adelante en la sección “Cómo crear videos”. Antes, repasemos los cinco tipos de video más comunes, sus características y qué software podemos emplear para cada tipo.

Animación fotograma a fotograma (Stop-motion)..

Todo video está compuesto de un serial de fotogramas, imágenes ordenadas que al reproducirlas a cierta velocidad generan movimiento. Quizás no te suene la palabra “folioscopio”, pero seguramente viste en libros, o incluso dibujado en la esquina de una libreta, imágenes que cobraban vida al pasar las páginas rápidamente. Esto es precisamente lo que sucede con la animación fotograma a fotograma.

 

A diario vemos una infinidad de videos que emplean este tipo de animación, de los dibujos animados tradicionales a efectos especiales en otros tipos de video. Así, la animación fotograma a fotograma nos permite “mover” objetos, marionetas o personajes dibujados que podremos incluso insertar en los tipos de video que veremos a continuación. Las fuentes abarcan desde dibujos a fotografías de personas y objetos de cualquier tipo, como muñecos o personajes de plastilina.

 

Una vez que contamos con los fotogramas necesarios entran en escena programas como Adobe Photoshop, Lightroom, Illustrator y After Effects, que nos permitirán editar y animar esas imágenes para crear un video de animación fotograma a fotograma. Si la fuente de nuestros fotogramas es puramente digital, seguramente te interese crear animaciones Flash, muy populares tanto en el Internet como en otros tipos de medios.

Video con texto e imágenes.

 

Como su propio nombre indica, este tipo de videos se centra en el texto, que suele estar animado para obtener diferentes efectos o incluso insertarlos en otro tipo de videos. Piensa en anuncios de televisión o en los gráficos que aparecen en las noticias o en las redes sociales. Si te parece un tipo de video aburrido, ¡piensa en la introducción de La guerra de las galaxias!

 

Este tipo de video es fundamental cuando necesitamos agregar información en pantalla, jugar con la tipografía para crear efectos impactantes o incluso crear afiches para anunciar nuestras producciones de video. Programas como Adobe Express te lo ponen tan fácil como arrastrar imágenes o video, el texto que queramos y emplear sus intuitivas herramientas para agregar los efectos. Además, también está disponible para dispositivos móviles para que no desaproveches tu creatividad en ningún momento.

 

Adéntrate en el mundo de la infografía y la emplearás en todos tus proyectos. Además, Adobe te ofrece plantillas infográficas que puedes editar para adaptarlas a tus necesidades.

 

Videos musicales.

 

Todos disfrutamos viendo los videos de nuestros artistas favoritos y, si tocas algún instrumento, seguramente soñaste con grabar tus propios videos musicales. Aparte de emplear una canción, o varias, los videos musicales se solapan con prácticamente cualquier tipo de video.

 

Pueden centrarse en los artistas en cualquier localización, real o ficticia, o en contar una historia visual que acompañe a la canción, bien con videos de acción real, bien con animaciones, dibujos animados, videos con texto e imágenes. La música y el video se pueden hacer prácticamente inseparables y seguro que hay canciones que te traen a la memoria su video musical cada vez que las escuchas.

 

Hoy en día, podemos adentrarnos en el mundo de la producción de videos musicales con programas tan poderosos y versátiles como Adobe Premiere Pro, accesible para cualquiera que cuente con una computadora sin importar el nivel de conocimiento, o incluso Premiere Rush, que te permite crear videos musicales desde tu dispositivo móvil.

Animación.

 

La animación incluye todo video que no esté grabado directamente con una cámara. De esta forma podemos crear personajes, objetos o escenarios que no existen en el mundo real. Así, los dibujos animados tradicionales serían el primer ejemplo que nos viene a la mente, pero también la animación digital en la que se basan la mayoría de los efectos especiales en el cine moderno o una gran cantidad de documentales y tutoriales en línea.

 

No solo nos permite crear ficción, también nos permite mostrar lugares a los que una cámara no puede llegar o planos imposibles para un equipo de rodaje tradicional. Saca al artista que llevas dentro hoy mismo y adéntrate en el mundo de la animación con programas como Animate o Premiere Pro. Si quieres saber más, puedes echarle un vistazo a alguna de las guías de producción de videos animados.

Acción real (Live action).

 

Este es el tipo de video más común y con el que empezó todo. Básicamente, es un video que muestra a personas, objetos y lugares reales, aunque las personas sean personajes, los objetos sean inventados y los lugares sean inventados o decorados.

 

Podemos grabar este tipo de video simplemente con una cámara y después agregar elementos de cualquiera de los otros tipos. La herramienta estándar para trabajar con este tipo de videos es Premiere Pro y sus distintas versiones se adaptan a todas las necesidades y niveles. Por ejemplo, la versión Premiere Rush te permite incluso editar videos de calidad profesional desde tu dispositivo móvil con iOS o Android.

Cómo producir un video.

 

Preproducción.

La preproducción de videos empieza en cuanto se tiene una idea. ¿Cómo vamos a llevarla a cabo? ¿Qué necesitamos? En esta primera e importantísima fase, nos preocupamos tanto de los aspectos creativos como de los logísticos. Los aspectos creativos suelen recaer en la figura del director y su equipo de escritores y expertos en cinematografía, mientras que los logísticos dependen del productor.

 

En muchas ocasiones, el director y el equipo creativo ya cuentan con el guion como base del proyecto y en otras al menos con un borrador con los puntos clave. A partir de la idea o el guion, se necesitarán detalles más específicos como diálogos, descripción de los personajes, vestuario, localizaciones, etc.

 

A continuación, es necesario, al menos en proyectos más ambiciosos y que busquen un resultado más profesional, un guion gráfico que empezará a definir los planos que necesitaremos para contar nuestra historia de la forma más efectiva posible y que más se adapte a nuestra idea original.

Además, esta fase abarca todos los aspectos logísticos que van desde la búsqueda de inversionista hasta el control de la cotización, la búsqueda de localizaciones y actores, e incluso el lanzamiento y la promoción. Esta es la tarea del equipo de producción, que trabajará junto al equipo creativo para la planeación y la estrategia de trabajo.

 

Esta primera fase de la producción de video es fundamental, y no debemos escatimar recursos si queremos que todo se desarrolle sin incidentes. La falta de actores, localizaciones, planos o recursos económicos, por ejemplo, pueden echar por tierra el proyecto en cualquier momento debido a una mala planeación y estrategia durante esta importantísima fase.

 

Por supuesto, dependiendo del proyecto y del tipo de video, la producción puede necesitar a cientos de personas o a un único individuo. Lo más importante de esta fase es ser meticuloso y realista para no olvidar detalles que ralenticen la producción o incluso la arruinen por falta de planeación o falsas expectativas.

Producción.

Una vez tenemos la estrategia y el calendario de trabajo que preparamos durante la preproducción, reunimos al equipo y pasamos a la fase de producción. Puede que grabemos en interiores o en exteriores, pero en ambos casos tendremos que preocuparnos de tener todo listo: desde los actores y el vestuario hasta el escenario o las localizaciones.También entran en escena los técnicos de fotografía, audio e iluminación.

 

Esta fase puede llevar de un solo día para cortos o anuncios publicitarios a meses y años para rodar una película, como Boyhood o Avatar, o un documental.

 

Los equipos de una gran producción suelen contar con uno o varios directores, ayudantes de dirección, productores, directores de fotografía, cámaras, técnicos de sonido, actores, maquilladores, diseñadores de escenografía, electricistas, asistentes, etc. Es muy importante que cada persona que participe en el rodaje tenga muy claro cuál es su función.

 

Antes del rodaje, el equipo técnico se reunirá para preparar los escenarios y decorados donde se grabará el video, así como las cámaras, los micrófonos y los focos que permitirán que la grabación se vea y se escuche bien. En esta fase desempeñan también un papel fundamental los equipos de vestuario y de maquillaje, que preparan a los actores o presentadores.

Tocando el micrófono con los dedos

Cuando los escenarios y la parte más técnica de la grabación están listos, entrarán en juego el director o directores y los actores. Será el momento de grabar las escenas que estaban planeadas en el guion y el director será el encargado de decidir cuándo esté satisfecho. Los rodajes pueden alargarse mucho hasta que esto ocurre, pero el trabajo de los productores será cerciorarse que no se pasen de cotización.

 

Lo último que querríamos es pasar a la fase de posproducción y darnos cuenta de que hay planos o sonidos que no podemos emplear o que nos faltan. Volver a grabar un plano significa tener que volver a reunir a todo el equipo o a parte de él. Además, parte del equipo, de técnicos a actores, puede estar inmerso en otro proyecto y habrá que prescindir de él.

 

Todos estos problemas necesitan tiempo y dinero que no formaban parte de la cotización, la estrategia y el plan de trabajo originales. A pesar de ello, por mucho que planeemos toda la fase de producción, siempre surgirán problemas que están totalmente fuera de nuestro control y ante los que tenemos que reaccionar de inmediato.

Posproducción.

 

En esta fase, ya deberíamos contar con todo lo necesario para transformar la idea, el guion y las horas de grabaciones de video y audio en el producto final: un video para las redes sociales, un video musical, un anuncio, un corto, una película, un documental, etc. El tiempo que se tardará en editar el video dependerá de su duración, así como del nivel de edición que se requiera (por ejemplo, si hay efectos especiales).

 

Ahora es cuando entran en juego todos los programas de edición de video y audio.

Rompiendo una papa frente al micrófono

Lo primero será organizar todo el material grabado durante la fase de producción. Puede incluir horas de video y de audio, por lo que es esencial contar tanto con una buena organización como con suficiente espacio de almacenamiento, así como almacenar copias de seguridad con frecuencia.

 

Programas de edición como Adobe Premiere Pro, un referente en el sector tanto a nivel profesional como aficionado, permiten almacenar nuestro progreso en la nube según trabajamos. Lo último que queremos es perder metraje fundamental para nuestro video o, peor incluso, todo nuestro progreso. Además, al visionar las grabaciones podemos descubrir verdaderas joyas, como la expresión de un actor, incluso en planos descartados.

 

Una vez tenemos todo el material organizado, pasamos a ensamblar los videos en una especie de borrador, un montaje inicial. La mayoría de programas de edición de video permite arrastrar y soltar videos en una línea de tiempo para facilitar la tarea de montaje a cualquier editor. Habrá que seleccionar los planos que mejor se adapten a nuestra visión y habrá que tomar decisiones según la marcha para que haya coherencia en el montaje.

Gotas de agua caen sobre los charcos

El montaje inicial pasará a la fase de perfeccionamiento, en la que, además de seguir puliendo las escenas y los cortes, realizaremos ajustes técnicos como la luz, el color o el sonido. También podemos insertar los títulos o gráficos y almacenar diferentes versiones mientras el video final va tomando forma.

 

Adobe Premiere Pro es la herramienta perfecta para llevar esto a cabo, ya que incluye funciones de corrección de video, mezcla de sonido, música, efectos especiales, transiciones, subtítulos, texto y un largo etcétera de funciones profesionales. Para crear animaciones aún más avanzadas, puede recurrirse a Adobe After Effects.

 

A la hora de editar un video, hay que recordar que el ritmo es fundamental en cualquier narración, sobre todo si queremos que el video llegue a los espectadores. Un ritmo muy lento puede hacer que los espectadores se aburran mientras que un ritmo demasiado rápido puede resultar confuso o hacerles perder el hilo de la historia.

Distribución y promoción de videos.

 

Como comentamos anteriormente, podemos empezar a pensar sobre la distribución y promoción de nuestros videos en la fase de preproducción. Evidentemente, depende muchísimo del tipo de video y del público al que queramos llegar.

 

Si nuestra producción es un corto o una película siempre es buena idea empezar con un tráiler y un afiche. Estos dos elementos son fundamentales porque tanto los distribuidores como la audiencia tendrán una primera impresión de tu producción a través de ellos. Después puedes enviarlos a festivales y compartirlos en las redes sociales para llegar al público deseado.

 

Para otros tipos de producciones de videos, seguiremos la misma línea y crearemos un video de muestra o un adelanto cuya única función es que todo aquel que lo vea se quede con ganas de más y vea la producción completa. Esto es muy útil en los contenidos en redes sociales.

 

Precisamente, estos canales sociales son el espacio ideal para publicitar nuestros videos. El tráiler es la mejor promoción para los largometrajes, pero no la única. Las redes y las plataformas de video también pueden servir para comunicarse directamente con el público al que va dirigido la película, o bien podemos optar por acompañar la promoción con entrevistas a los actores y al equipo de producción.

 

Estamos hablando, obviamente, de redes como Instagram, Facebook, TikTok y Twitter, pero no hay que olvidar plataformas como YouTube y Vimeo, que además hacen que sea muy fácil compartir los videos subidos en ellas en otras redes y sitios web.

 

Pero la promoción de una película va más allá de las redes. El equipo de producción tendría que conseguir que se hable de ella también en los medios de comunicación tradicionales, como una revista local para producciones pequeñas y en las principales cadenas de televisión en superproducciones.

 

Para conseguir financiación, reconocimiento y divulgación, los productores de video también suelen llevar sus producciones a festivales de todo el mundo. Es una buena manera de hacer que la industria y el público conozca tu trabajo.

Consejos para la producción de video.

 

Ajústate a la cotización original. Si somos demasiado flexibles, podemos alargar el rodaje y además incurrir en gastos innecesarios, ya que el gasto puede deberse a aspectos innecesarios o darse por una mala logística.

 

Emplea la regla de los tercios en todos tus planos. Cómo nos indica el fotógrafo y diseñador Shawn Ingersoll, la regla de los tercios es una guía para obtener un mejor encuadre, tanto en video como en fotografía, dividiendo la pantalla en una rejilla de tres por tres. Mejorarás el encuadre e incluso podrás experimentar con planos más elaborados.

 

Graba todo el metraje que puedas dentro de los tiempos establecido. No queremos llegar a la fase de posproducción y darnos cuenta de que nos falta un plano o hay alguno que no podemos emplear. Además, al visionar todo el material te puedes encontrar con verdaderas joyas, sobre todo trabajando con actores.

Todo video debe tener cohesión en todos los aspectos. Si empleamos fotogramas a diferente velocidad o resolución obtendremos un video caótico, pero igual ocurre con el resto de los ajustes. Un buen ejemplo es el color, y nuestro experto Fran Ferreirós, cineasta de viajes e influencer, afirma que una de las formas más sencillas y efectivas de dar el aspecto deseado a tus películas es editando el color.

 

Emplea todos los recursos disponibles. Eso es especialmente importante en el caso de principiantes o producciones pequeñas. Podemos encontrar guías en línea sobre prácticamente cualquier tema y suelen adaptarse a diferentes niveles.

Cómo convertirse en un productor de video.

 

Dependiendo de nuestro objetivo, podemos seguir varios caminos que van de la educación formal en centros educativos acreditados a cursos en línea. Sin embargo, los avances tecnológicos y el acceso a la información, por ejemplo, a través de guías o consejos de los expertos, permiten que todos desarrollemos nuestros conocimientos en nuestra aventura como futuros productores de video.

 

Evidentemente, no podemos levantarnos un día y grabar una película de Hollywood, pero sí que podemos iniciarnos paso a paso con tutoriales de edición de video y empezar pequeños proyectos para ir desarrollando nuestros conocimientos. En el caso de las redes sociales, la mayoría de los creadores empieza con equipos muy pequeños o incluso sola en su habitación para poco a poco ir creando contenido de mejor calidad.

 

Si te estás iniciando en este mundo, es recomendable que intentes empaparte de conocimiento todo lo que puedas. Es por ello que deberías ir a talleres, buscar un mentor, aprovechar cualquier puesto de prácticas, unirte a una organización cinematográfica, y mucho más. Puedes ir a la universidad para estudiar una carrera o cursos relacionados con el cine y la comunicación, aunque recuerda que lo más importante es la práctica.

 

La práctica te ayudará a desarrollar las habilidades que se le exigen a un productor de video. Estos necesitan ser organizados, saber trabajar bajo presión y responder bien ante los problemas, así como disponer de conocimientos técnicos, especialmente al principio, pues seguramente deberán hacer de cámaras, técnicos de sonido, directores de arte, directores de fotografía e incluso editores. Los productores son también personas creativas, colaborativas y con un gran sentido de la responsabilidad.

 

Producción de video: preguntas más frecuentes.

 

¿Cuáles son las herramientas de un editor de video?

Las herramientas pueden variar entre editor y editor, pero en todas ellas deberías encontrar una línea del tiempo donde colocar los diversos clips que conformarán el producto final. Con cualquier editor de video, también podrás recortar los clips, editar el audio, agregar efectos y transiciones e incluir títulos, subtítulos y otros elementos de texto.

 

¿Cuáles son los elementos que debe llevar un video promocional?

 

Los videos promocionales exitosos tienen en común varios elementos. En primer lugar, ofrecen el contenido de manera concisa, al grano y sin distracciones, pero dentro de una historia que resulta fácil seguir. También tienen claro el público objetivo al que quieren llegar y saben qué les puede llamar la atención del producto. Es importante elegir bien la música que los acompaña e incluir una voz en off bien locutada.

 

¿Qué y quiénes intervienen en una producción audiovisual?

 

Los participantes de una producción audiovisual dependerán de la escala de esa producción: cuanto más grande sea y más cotización haya, más personas participarán en ella. En términos generales, encontramos un director, un ayudante de dirección, uno o varios productores, un director de fotografía, un director de arte, actores, maquilladores y estilistas, responsables del vestuario…

 

Los expertos en producción de video de Adobe.

Los siguientes expertos contribuyeron a la elaboración de este artículo:

 

  • Fran Ferreirós es un productor de video y fotógrafo que trabajó en proyectos y campañas de todo el mundo, de anuncios a videos musicales o videos de viajes.
  • Hiroshi Hara empezó grabando cortos y videos musicales con sus colegas y una cámara Mini-DV. Hoy en día es un galardonado director que llevó su obra a todos los rincones del mundo.
  • Shawn Ingersoll es un fotógrafo y artista gráfico que trabajó para compañías como Fred Meyer y ENGIE Insight, además de su extensa experiencia como freelancer.

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