Qué es la caligrafía: historia, orígenes, concepto y recursos.
Se conoce como caligrafía al arte de escribir bello y este arte lo conforma un universo lleno de historias y formas. Aprende aquí qué es la caligrafía.
Se conoce como caligrafía al arte de escribir bello y este arte lo conforma un universo lleno de historias y formas. Aprende aquí qué es la caligrafía.
Diferentes diccionarios conceptualizan la caligrafía como “el arte de escribir con letra bella” y, aunque escribir bonito hace parte de su definición, la caligrafía es un arte y, como todo arte, tiene otras implicaciones.
La caligrafía se entiende como el arte por medio del cual la expresión de la palabra cobra forma en el papel. La belleza de los trazos hace parte de la caligrafía, como también la expresión de la personalidad de quien escribe..
Sin embargo, desde la antigüedad, el desarrollo de la caligrafía ha requerido de ritmo y de armonía más que de belleza y se ha utilizado como forma de transmitir una cultura y sus saberes de generación en generación.
La palabra caligrafía proviene del griego καλλιγραφία o kalligraphia. El término está compuesto por la palabra καλος o kalos que significa “bello”, de la raíz del verbo γραφειν o graphein, cuyo significado es “escritura” y del sufijo ία que denomina “cualidad”.
Así, entendemos la caligrafía como el arte o capacidad de escribir bello. Aquí, la belleza que representa la forma en la que están hechas las palabras está permeada por la personalidad, las técnicas, los implementos e incluso las culturas y costumbres de la persona que escribe y del lugar desde el que escribe.
Por tanto, para definir qué es la caligrafía, es necesario revisar una serie de aspectos, como los lugares del mundo y los tiempos en la historia que abrieron camino a la creación de este arte.
La escritura, como hoy la conocemos, tiene una importancia relevante en el origen de la caligrafía. Se considera la escritura cuneiforme como la más antigua de la historia.
Se estima que la escritura cuneiforme fue una invención de los habitantes de la región de Sumeria, ubicada entre los ríos Éufrates y Tigris. Este tipo de escritura se utilizó por primera vez por los sumerios alrededor del año 3.400 a.C.
La palabra cuneiforme proviene del latín ‘cuneus’, que significa ‘cuña’, que es la forma que se creaba cada vez que alguien presionaba su estilete en la arcilla.
Los restos arqueológicos con rastro de escritura cuneiforme de la época se encuentran en tablillas de arcilla inscritas.
Lo que se conoce como el primer alfabeto surgió de adaptar las formas de los jeroglíficos a una serie de lo que ahora conocemos como letras.
Esta labor la empezaron los fenicios, sin embargo, fueron los griegos quienes, al mejorar el primer alfabeto, hicieron posible escribir de izquierda a derecha y tener vocales. Es del alfabeto griego que se origina el alfabeto latino.
La caligrafía tiene surgimientos diferentes en Oriente y Occidente. En occidente la caligrafía hecha sobre pergamino tuvo lugar en el Medioevo gracias a que los monjes copistas usaban los diferentes signos del alfabeto latino creado por los romanos para escribir todo lo que hasta ese entonces había de conocimiento.
Como vemos, fue la escritura a mano la que posibilitó los inicios de la caligrafía en Oriente y Occidente con los primeros sistemas de escritura de cada cultura.
Durante muchos años, esta forma de escritura a mano fue a la vez una forma de trabajo e incluso una forma de oración en ambos lugares, bien como un medio de transmitir mensajes de reyes y espíritus, o bien como la forma de plasmar y conservar el conocimiento humano.
A mediados de los años 1.000 d.C. con la llegada de la imprenta, la caligrafía pierde fuerza para dar paso a la tipografía. Sin embargo, los últimos años del siglo XIX e inicios del siglo XX se vieron marcados por la invención de la caligrafía moderna gracias a su padre, el británico Edward Johnston.
Hoy, la caligrafía se usa en el primer paso de diferentes disciplinas para crear escritos o formas de letras como en el lettering. Además, ha cobrado especial valor en el mundo del grafiti con nuevas formas de hacer arte, como el caligrafiti, arte gráfico creado en 2007 por el artista visual Niels Shoe Meulman.
La caligrafía tiene y ha tenido gran importancia en diferentes culturas. Así como es diferente el motivo por el cual se originó en cada lugar del mundo y así como es diferente su carga simbólica para quien la crea y quien la ve, sus orígenes también han sido diferentes según el momento y lugar en la historia.
Por esto, es necesario dividir los tipos de caligrafías según su lugar de origen. Conoce cuáles con a continuación.
La caligrafía oriental tuvo su origen en China con la “escritura de sello”, sin embargo, la caligrafía china tiene otros estilos.
Estilo de los escribas. La escritura a mano ha tenido tanta importancia en la cultura china, que se estudia el trazo y sus formas como base de diferentes profesiones artísticas. Teniendo presente esta importancia y en búsqueda de que el aprendizaje de la caligrafía china fuera más fácil, apareció el estilo de los escribas. Su nombre se debe a que Chéng Miǎo, funcionario del reino de la dinastía Qin, creó trazos más fáciles de realizar, lo cual hizo más eficiente el trabajo administrativo para los escribas.
Estilo corriente. Este estilo caligráfico nace también en la dinastía de los Hàn y se crea cuando diferentes personas comienzan a escribir no solo más rápido, sino con la misma técnica en su cotidianidad. Dentro de este estilo resalta la simplicidad del trazo de los caracteres chinos. Aunque posee sus propias reglas y fue perfeccionado durante mucho tiempo, no deja de ser una alteración del estilo regular.
Estilo regular. Durante la dinastía Hàn se hizo popular el estilo de los escribas para escritos importantes y, para aquellos que surgían en el diario vivir, usaban el estilo corriente, pero vieron necesario realizar mejoras en la forma como escribían. Durante la dinastía Táng, el estilo regular se convirtió en el estándar de esta cultura, esto dio estructura a la caligrafía china, un trazo más técnico y fácil de aprender.
Estilo cursivo. Su traducción directa del chino es “estilo de hierba” y se le conoce con este nombre a la escritura que realizan expertos en caligrafía o literatos e historiadores chinos. La forma del trazo en este estilo vuelve a las bases antiguas de los caracteres chinos, por esto solo expertos pueden entender su escritura.
En Japón, la caligrafía no es solo un arte, es además una disciplina que se enseña en las escuelas desde tempranos edades, pues requiere de años de práctica y estudio para lograr la perfección de trazo con el cual se debe escribir los caracteres del hiragana, katakana y del mismo kanji.
La caligrafía japonesa tiene sus raíces en la caligrafía china, por lo cual comparte las bases de sus estilos.
Debido a que la caligrafía coreana también tiene sus bases en la caligrafía china, su caligrafía guarda los mismos estilos con los mismos enfoques, aunque por supuesto, con diferentes nombres.
En Corea, la caligrafía se hace cotidianamente con el alfabeto hanja, aunque se pueden encontrar escritos a mano que usan el alfabeto hangul y es posible ver en ellos trazos cuadrados y circulares.
Escritura de sello. Recibe el nombre de jeonseo.
Estilo estándar. Recibe el nombre de yeseo y se usa como la caligrafía oficial de Corea, la cual se escribe con caracteres angulares y legibles.
Escritura en bloque. Recibe el nombre haeseo. Este estilo se usa para escribir en espacios que forman un cuadro y que requieren de los mismos tamaños en los caracteres.
Estilo cursivo. Recibe el nombre de chooseo.
La caligrafía latina, también conocida como caligrafía occidental, tuvo su origen con los romanos y su creación se basa en el alfabeto latino escrito es papiro con plumas untadas de tinta. Estos primeros escritos a mano pudieron verse en la biblia, lo que luego se conocería como el Codex Vaticanus.
Estos escritos se hacían en letra capital desde el siglo VII a.C., momento en el que los romanos deciden adaptar su escritura con base en el alfabeto griego. Más tarde, desde el siglo III d.C. hasta el siglo VII d.C. la caligrafía occidental empieza a tener un avistamiento de lo que serían las letras minúsculas gracias a la aparición de la cursiva romana.
Para el siglo V se hace habitual usar el alfabeto uncial, utilizado desde siglos antes por las iglesias y con el cual se identificaron con más legibilidad las minúsculas en la escritura caligráfica occidental.
Entre los estilos creados en diferentes partes de mundo está el Gótico, la Rotunda, el carolingio, el estilo de Cancillería, el estilo conocido como Bastarda, la Circumflessa y otros muchos derivados de estos estilos con formas más redondas y legibles.
Siglos más tarde, la escritura romana todavía puede apreciarse en fuentes como la Times New Roman, utilizada por profesionales e inexpertos que, aunque no a mano, escriben en su cotidianidad.
Hoy y tras la llegada de la imprenta, la caligrafía no tiene la misma fuerza del tiempo de los manuscritos, pero tampoco ha desaparecido. Movimientos como el Arts and Crafts inspiraron al que hoy conocemos como el padre de la caligrafía moderna, Edward Johnston, quien creó un estilo que retoma las cursivas, invita a la exploración de la escritura a mano con un trazo bien definido, con diferentes grosores y alturas y haciendo uso de diferentes técnicas y materiales.
A lo largo de la historia se han hecho adaptaciones de las caligrafías originarias para crear otras en diferentes países y se han inspirado en aspectos como las costumbres, culturas o religiones para embellecer sus escritos a mano. Este es el caso de la caligrafía árabe y georgina.
Para que la caligrafía árabe se desarrollara, tuvo primero que expandirse el Islam. Fue esta religión la que puso las bases de la escritura y, desde el siglo VII, de la caligrafía. Esta escritura a mano nació con la necesidad de plasmar, en el libro sagrado el Islam, los conocimientos que les fueron revelados.
Los estilos de escritura a mano que se desarrollaron en los primeros siglos de la llegada de la caligrafía fueron dos. Aunque eran muy básicos, contaban con técnicas bien desarrolladas para escribir o sobre superficies duras con representaciones en un estilo tipográfico de trazo cuadrado, o sobre superficies blandas para lo cual usaban el estilo cursivo.
Más adelante, el estilo tipográfico a mano daría paso al estilo o escritura cúfica, desarrollada en lo que hoy conocemos como Irak y al cual la historia lo considera como el estilo de escritura árabe con más antigüedad.
La caligrafía árabe se terminó de desarrollar más como un arte con el cual podían plasmar los nombres de sus dioses o fragmentos de su biblia escritos con diferentes técnicas para embellecerlos, que, como una forma de transmitir sus conocimientos, hecho que se sigue haciendo mediante la palabra hablada.
Así como la religión fue importante en la creación de la caligrafía árabe, fue importante en la creación de la caligrafía georgina para plasmar, en su idioma nativo, manuscritos de historia relacionados al cristianismo que tuvieron lugar de la mano de diferentes monjes de la iglesia georgina.
Gracias a la caligrafía emprendida por estos monjes, Georgia empezó a acentuar en el país las bases de una escuela de caligrafía que hoy, cientos de años después, aún se puede apreciar en el Centro Nacional de Manuscritos de Georgia, lugar en el que se encuentran los primeros escritos a mano de diferentes libros.
Practicar la caligrafía puede ser más que trabajar en tener una letra preciosa. Sin embargo, este sin duda es un buen comienzo. Encontrarás a continuación una serie de recomendaciones para que empieces a practicar el arte de escribir bello.
Estos pasos que te compartimos son la guía con la que puedes empezar a practicar caligrafía, sin embargo, el camino para aprender caligrafía te va a mostrar que hay formas que se adaptan mejor a tu actual forma de escribir, lo que te va a facilitar la puesta práctica.
Si el lettering es la creación y dibujo a mano, con estilo, de diferentes tipografías y la tipografía consiste en crear diferentes tipos de caracteres de forma digital, entonces ¿qué es la caligrafía?
La principal diferencia entre estas tres formas de creación radica en la manera por medio de la cual las llevamos a cabo. Te contamos las diferencias:
Como hemos mencionado a lo largo de este artículo, al practicar la caligrafía escribimos a mano conservando el ritmo, la forma de trazo en la dirección que elegimos y la armonía de las formas de lo que estamos escribiendo.
Aunque lo normal es escribir a mano sobre papel usando una pluma o pincel, la caligrafía se ha practicado en telas e incluso paredes o piedras desde la antigüedad. En la actualidad, con la llegada del caligrafiti, se vuelve a poner en práctica la caligrafía en paredes.
El lettering, aunque se diseña a mano, no se trata de escribir siguiendo un trazo o conservando un ritmo, en cambio, se trata de dibujar las letras. Para ello se pueden seguir diferentes técnicas.
El lettering se suele utilizar para diseñar y crear estilos tipográficos. También se pueden utilizar diferentes materiales como plumas, lápices, pinceles, acuarela, pinturas y se práctica sobre todo tipo de materiales y espacios.
La tipografía, por su parte, se encarga de la creación de caracteres únicos, es decir, no están escribiendo o dibujando palabras o letras, sino diseñando los caracteres que se podrían utilizar para hacerlo. Esto incluye el diseño de letras, signos, símbolos y números.
Este proceso, diferente a los demás, es digital y no a mano, aunque en el paso inicial suele usarse borradores que sí se crean a mano.
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