Compresión
El formato JPEG utiliza el tipo de compresión con pérdida de datos, lo que significa que estos archivos reducen la calidad de la imagen para lograr un tamaño de archivo más pequeño y manejable. Esto hace que los archivos JPEG se puedan almacenar en un disco duro, enviar por correo electrónico o mover entre servicios en la nube fácilmente. Sin embargo, durante la compresión se pierden algunos de los datos de la imagen original, lo que provoca una pérdida significativa en la resolución de la imagen.
Al igual que los archivos JPEG, los TIFF son un archivo gráfico rasterizado, pero este formato usa el tipo de compresión sin pérdida para retener los datos de la imagen. Esto significa que los archivos TIFF suelen ser grandes. Tienden a ocupar mucho espacio en el disco y pueden ser imposibles de enviar por correo electrónico. Sin embargo, su alta calidad los convierte en una excelente opción para realizar cualquier trabajo de edición digital, sobre todo si se almacenan en un disco duro de respaldo después.
Uso
Un archivo TIFF funciona bien como imagen de origen (el archivo original que conservarás como copia de seguridad). De esta manera, puedes almacenar tu imagen con la mejor calidad posible para editarla más tarde. Muchos fotógrafos prefieren editar imágenes de mayor resolución porque hay más datos de imágenes con los que trabajar.
JPEG funciona mejor como una imagen terminada lista para su exportación, como cuando necesitas enviar un correo electrónico a un cliente o publicar una imagen en tu sitio web. En comparación con los archivos TIFF, los JPEG no almacenan tantos datos de imagen, lo que significa que no ofrecen la misma flexibilidad en el proceso de edición.
Tamaño de archivo
La compresión con pérdida de datos de los archivos JPEG se traduce en archivos que son relativamente pequeños, con un tamaño medio de 10 MB aproximadamente. Los archivos TIFF, que utilizan una forma de compresión sin pérdida, son mucho más grandes. De hecho, algunos TIFF pueden alcanzar hasta 4 GB de tamaño.
Transparencia
Los archivos TIFF admitirán elementos de imagen transparentes añadidos durante el proceso de edición, como marcas de agua o logotipos ocultos, pero los JPEG no. El tipo de archivo JPEG 2000 de corta duración que surgió a fines de la década de 1990 ofrecía capacidades de transparencia, pero la compatibilidad con dicho formato ya no es muy popular.
Artefactos
Una de las desventajas de la compresión de imágenes es la aparición de artefactos, que se refieren al pixelado o aspecto en forma de bloque de los elementos de la imagen cuando un archivo pierde demasiados datos. Puede que hayas visto ejemplos de esto en imágenes de sitios web mal comprimidas o fotos especialmente oscuras. Los TIFF, como archivos sin pérdida de datos, no producen artefactos.
Compatibilidad
Los archivos JPEG son compatibles globalmente con la mayoría de los sistemas operativos estándar, programas de edición e impresoras. Los archivos TIFF también lo son, pero su gran tamaño puede hacerlos incompatibles con algunas impresoras y escáneres.
Sitios web
Los archivos JPEG, a diferencia de los TIFF, se prestan bien al diseño de sitios web, ya que su pequeño tamaño permite cargarlos y manejarlos más fácilmente. Son lo suficientemente pequeños como para no repercutir negativamente sobre el tiempo de carga de la página, lo que puede afectar al estado general del sitio web.