Ideas para cortometrajes: inspírate para contar una historia.

Un cortometraje excelente puede ser el punto de partida para meter la cabeza en el mundo de la realización cinematográfica. Descubre cómo sacar partido de tu inspiración y llevar tu idea del guion a un festival.

Un equipo de producción de vídeo rodando una escena en exterior con un actor caminando por un desierto

Los relatos breves del mundo cinematográfico.

Un relato breve puede ser igual de fascinante que una novela. Del mismo modo, los buenos cortometrajes contienen los mismos elementos narrativos que los buenos largometrajes —un incidente que desencadena la acción, un conflicto y una resolución—, pero en un paquete más pequeño. Hay cortos de todo tipo de géneros: documentales, dramas, de terror y románticos, entre otros.

“Un cortometraje es un tentempié. Puede durar entre dos y 23 minutos —explica la directora de cine Helen Alexis Yonov—, pero te ofrece un pedazo de realidad totalmente autoconclusivo con una introducción, un nudo y un desenlace. Creo que habría que respetar los cortometrajes, ya que cuesta crear una historia que dure ocho minutos y que tenga sentido”. Un cortometraje excelente puede influir sobre los públicos, ganar premios en festivales de cine y convertirse en la carta de presentación que te consiga un trabajo en el mundo de la producción cinematográfica o de vídeos.

Quince minutos o menos está bien para los festivales.

Por lo general, los cortometrajes duran entre cinco y 15 minutos. Algunos son más largos y otros más breves. Los microcortos duran menos de cinco minutos. Cuando llegas a los 50 minutos, ya se trata de un largometraje. “Por regla general, recomiendo que no dure más de 15 minutos porque eso es lo ideal para los festivales de cine —aconseja Yonov—. Si tienes una historia cautivadora de ocho minutos, no te hace falta más. El cortometraje te dirá lo largo que tiene que ser”.

Haz una lluvia de ideas para cortometrajes.

Como sucede con los vídeos cortos en el mundo del marketing, el éxito de un cortometraje depende de que atraiga al público. Ahora bien, lo que quizás sea más importante: una buena historia para una película surge de una idea que, en primera instancia, cautiva al​guionista. El objetivo es concebir ideas para un guion que te parezcan importantes y luego encontrar algún modo de que interesen al público.

“Crea algo único. Crea algo cautivador. Y crea algo que te llame como cineasta —recomienda Yonov—. Cuando pienses en el público, no te conviene pensar únicamente si a fulanito o menganita le va a encantar y te va a dar el trabajo, ya que también lo haces para ti”.

Busca ideas para historias dondequiera que estés.

Las ideas para películas pueden surgir en cualquier lugar (por ejemplo, una conversación que hayas escuchado, un cuadro bonito o una noticia). Los momentos importantes de tu propia vida, tus elucubraciones sobre la vida de otras personas, o acontecimientos reales extraídos de las noticias, todo eso puede ser fuente de inspiración para una película.

Mientras estés haciendo una lluvia de ideas para películas, recuerda que lo único que necesitas es una chispa cautivadora. “Igual leo un artículo en una revista y pienso: ‘Anda, qué fascinante. Olvidémonos de todo lo demás, pero conservemos esta joyita y continuemos con esta idea’ —relata Yonov—. Lo importante es encontrar la joya en la historia, lo que te atrae de ella”.

Practica para abrirte a la inspiración, y vive constantemente nuevas experiencias, aunque solo sea ver una película nueva, leer un libro nuevo o ir a una cafetería en la que no has estado nunca. Cuando salgas, lleva contigo una libretita o utiliza la aplicación de notas de tu teléfono, de forma que siempre tengas algo con lo que tomar nota de tus ideas.

Una persona sentada y escribiendo en una libreta

“Cuando se me ocurre una historia, la esbozo en seguida en la aplicación de notas del teléfono —cuenta el director de cine Jhosimar Vasquez—. Después, la retomo cuando llego a casa, y trato desarrollarla y de ponerle música a mi idea”.

Plantéate preguntas hipotéticas

Si te cuesta encontrar una historia completa en tus vivencias, plantéate preguntas hipotéticas sobre los acontecimientos que te rodean. ¿Qué pasaría si tu ex se plantara en la puerta de tu casa? ¿Qué pasaría si ese hombre al que viste en el metro estuviera yendo a encontrarse con su padre por primera vez en su vida? ¿Y si la noticia que acabas de leer se narrara desde otra perspectiva?

Sigue a tus sentimientos.

Una de las formas de inspirarse consiste en contar historias basadas en problemas sociales que te preocupen. “Trato de vincular mis ideas con algo que suceda en la vida real —afirma Vasquez—. Cuando siento que tengo que contarle una historia al mundo, es entonces cuando sé que estoy haciendo algo bueno”.

Intenta encontrar una emoción vinculada a un acontecimiento y procura transmitírsela al público. “Pregúntate cuáles son los sentimientos que quieres suscitar entre los espectadores. Utiliza como punto de partida lo que sentiste en ese momento. Guíate a partir de ahí —aconseja Vasquez—. Una vez vi un vídeo de una niña que escapaba de Siria. Absorbí toda esa realidad para sentir lo que ella sentía. Cuando lo sientes, tienes las papeletas para que el guion salga genial”.

Un cortometraje puede ayudarte a reenfocar un momento difícil de tu propia vida o de la de otra persona para convertirlo en algo que ayude a los demás. “Veo traumas en mi vida. Los veo por todas partes, todos los días —comenta Vasquez—. Crear películas es una forma de salir de mi zona de confort y de convertir los traumas en algo distinto, de transformarlos”.

Elabora un buen guion para un cortometraje.

El guion de un cortometraje debe tener entre 5 y 15 páginas aproximadamente. Normalmente, una página del guion equivale a un minuto de metraje. Simplifica. Dejarse llevar y tratar de lograr demasiado con un cortometraje puede resultar tentador. “Tienes que seguir una sola idea, un solo hilo conductor —recomienda Yonov—. Es como cuando estás en un bosque: hay muchos caminos que puedes tomar. Sigue uno solo o acabarás perdiéndote”.

Una persona sentada frente a una mesa utilizando su portátil

Pásales tus borradores preliminares a personas en las que confíes para que los lean y te den su opinión. El proceso de someterte a las críticas te ayudará a descartar todo lo que no esté directamente relacionado con la trama principal. Ahora bien, no hace falta que hagas caso a todas las opiniones: confía en tu instinto a la hora de narrar tu historia.

Conoce bien a tus personajes.

Cuanto más moldees a los personajes como personas completas, más fácil te resultará escribir sobre ellos. Aunque sea para un cortometraje, debes caracterizar en profundidad la personalidad de todos los personajes principales. Tómatelo como un juego de 50 preguntas.

Las acciones y reacciones de tus personajes parecerán más realistas si se basan en estas caracterizaciones. Por ejemplo, un personaje pudiera ser distante con su padre en una escena porque tienen una relación complicada. “No te preguntas cómo reaccionará tu personaje —indica Yonov—, sino que el diálogo fluye de forma natural, ya que sabes todo lo que mueve a ese personaje”.

Proporciona una dirección artística exhaustiva.

No todos los cortometrajes requieren guiones gráficos completos de cómo aparecerá cada escena, pero debes reflexionar sobre la forma en que quieres que se presenten tus personajes y entornos. Empieza por un panel conceptual o un catálogo gráfico de los personajes, las ubicaciones y la apariencia que quieres darle a tu cinematografía. Incluye tus propias fotos o imágenes inspiradoras que hayas encontrado a base de investigar.

Un panel conceptual o un catálogo ayudarán a tu equipo a comprender tu visión, de forma que puedan ayudarte a hacerla realidad. Cuantos más detalles puedas dar, mejor. “He empezado a crear paneles conceptuales más elaborados, en los que hablo de las sombras, la música, la iluminación, los ángulos y los tonos —explica Vasquez—. He preparado una presentación de nada más y nada menos 40 páginas para mi director de fotografía”.

Financia y rueda tu cortometraje.

Busca financiación.

Salvo que seas de la familia Coppola, tu primer cortometraje será una película independiente, por lo que no contarás con la financiación que se consigue al contar con el respaldo de un gran estudio o una productora de Hollywood. Los presupuestos reducidos de los cineastas primerizos suponen un problema, pero uno que se puede solventar.

“Si tienes el dinero, inviértelo en ti. Si no lo tienes, busca a las personas que invertirán en tu equipo y en ti —indica Yonov—. Acto seguido, coge tu cámara, tu iPhone o lo que sea que tengas a mano y ponte a rodar. No dejes que el carecer de 100 000, 50 000 o 10 000 € te impida grabar”.

Un equipo de producción de vídeo filmando una escena de una persona y su hijo sentados en una playa
Un director chocándole los cinco a un niño actor en un escenario de producción de vídeo montado en la playa

Imágenes de Jhosimar Vasquez

Establece un equipo de rodaje.

Para meter la cabeza en la industria cinematográfica, es primordial hacer contactos con otras personas que quieran lo mismo que tú. Habrá personas dispuestas a trabajar en tu película gratis o por una remuneración muy modesta si te ofreces a devolverles el favor. Ahora bien, no dejes nunca que el presupuesto sea un obstáculo para la comida. “Al equipo tienes que darle siempre comida deliciosa. Si los estómagos de tu equipo no están satisfechos, ellos tampoco lo estarán”, asevera Yonov.

Crea una comunidad con otros cineastas que estén dispuestos a colaborar contigo en el futuro. Si tienes suerte, por el camino encontrarás mentores con más experiencia que tú. “Rodéate de gente que sepa más que tu —recomienda Yonov—. Mi director de fotografía sabe más de objetivos, de color y de profundidad de campo de lo que yo sabré jamás”.

Edita el cortometraje.

Utiliza todo lo que necesites para editar tu película con Adobe Premiere Pro (por ejemplo, añade transiciones fluidas, clips de audio de Adobe Stock y títulos profesionales). Hazlo todo con una sola aplicación. Cuando hayas terminado la película, expórtala en cualquier formato que necesites.

Preséntalo en festivales de cortometrajes.

Presentarte a un festival puede ayudarte a marcarte un plazo para la finalización de tu proyecto, y te permite exhibir tu película ante el resto del mundo. Si ganas premios en determinados festivales, tu corto también puede acabar recibiendo una nominación para los Óscar. Entre esos festivales se encuentran el de Sundance, el de Ann Arbor, el de Tribeca, el LA Shorts Fest, el Hollyshorts, el de Austin y muchísimos más.

Reúne una lista de los festivales de cine que te interesen; y toma nota de los géneros que aceptan, las limitaciones de duración, los plazos de presentación y las reglas especiales de presentación. Todo esto te ayudará a presentar una obra que cumpla los requisitos en el momento adecuado.

Lánzate e intenta materializar tus ideas en un formato de cortometraje. Podrías ganar un óscar. “Que no te asuste intentarlo —aconseja Yonov—, pero tampoco le tengas miedo al fracaso. No tengas miedo de lanzarte con unos cuantos amigos a grabar algo. Nunca se sabe. El resultado podría ser magnífico”.

Colaboradores

Haz más con Adobe Premiere Pro.

Crea vídeos visualmente deslumbrantes de modo virtual y en cualquier parte: para películas, televisión y web.

Puede que también estés interesado en…

Opción de calidad de imagen

Reduce el tamaño de una foto.
Aprende qué tipos y tamaños de archivos de fotos funcionan mejor para editar, publicar, compartir e imprimir.

o Imagen de una mujer con nubes que tapan sus ojos

Crea imágenes surrealistas mediante el fotomontaje digital.

Descubre la intrigante historia del fotomontaje y recibe consejos para crear collages digitales impresionantes.

Dos fotos una al lado de la otra de personas posando para una foto

Cómo cambiar caras al editar fotos.

Cómo sustituir una cara por otra para corregir fotos, crear memes y darle a la gente una apariencia nueva.

Dedos enmarcando el paisaje de fondo

Desmitificación del desenfoque gaussiano.

Aprende cuándo usar los filtros de desenfoque gaussiano y entiende mejor en qué consisten.

Obtén Adobe Premiere Pro

Crea producciones perfectas con el software de edición de vídeo líder en su sector.

7 días gratis, luego 24,19 € al mes.